
El pasado lunes 27 de abril celebramos una nueva edición de nuestro Networking Drinks de PWN Madrid, un encuentro que, como cada último lunes de mes, volvió a reunir a socias y profesionales en un espacio cercano, dinámico y lleno de conversaciones con sentido.
En esta ocasión, nos encontramos en The Irish Rover, en Madrid, para compartir una sesión muy especial junto a Dorit Sauer, quien nos invitó a reflexionar sobre el liderazgo desde una perspectiva profundamente personal y, al mismo tiempo, muy conectada con los retos actuales de muchas profesionales: la construcción de una identidad propia cuando se vive entre culturas, referentes y formas distintas de entender el trabajo, la comunicación y la toma de decisiones.
Bajo el título “Ni alemana ni española del todo: liderazgo femenino desde la identidad híbrida”, Dorit compartió su experiencia como mujer alemana que llegó a España y tuvo que aprender a moverse entre dos maneras diferentes de interpretar el entorno profesional, las relaciones laborales y los estilos de liderazgo.
A partir de su recorrido, la conversación abrió temas que dieron mucho juego entre las asistentes: la adaptación a nuevos contextos, el peso de los códigos culturales, la importancia de observar antes de juzgar, el impacto de los buenos y malos referentes, y el valor de construir un estilo propio sin necesidad de encajar en una única etiqueta.
Uno de los grandes aprendizajes de la sesión fue precisamente ese: no pertenecer del todo a un único lugar también puede convertirse en una ventaja. La identidad híbrida puede aportar mirada crítica, flexibilidad, capacidad de escucha y una forma más consciente de liderar.
La intervención de Dorit dio paso a una conversación muy participativa, en la que muchas asistentes compartieron sus propias experiencias personales y profesionales. Lo que comenzó como una charla sobre liderazgo intercultural terminó convirtiéndose en un intercambio honesto sobre adaptación, autoliderazgo, diversidad y crecimiento profesional.
Y, como suele ocurrir en nuestros Networking Drinks, el valor del encuentro no estuvo solo en la ponencia, sino también en todo lo que surgió después: conversaciones espontáneas, nuevas conexiones, ideas compartidas y ese ambiente cercano que hace que cada encuentro se sienta útil, inspirador y auténtico.
Fue una tarde para escuchar, reflexionar y conectar. Una de esas citas en las que se confirma que el networking no va solo de ampliar una red de contactos, sino de crear espacios donde las conversaciones fluyen, las experiencias se comparten y las profesionales se acompañan en su desarrollo.
Desde PWN Madrid queremos agradecer especialmente a Dorit Sauer por compartir su historia con tanta generosidad, claridad y cercanía, y a todas las asistentes que hicieron de este encuentro un espacio vivo, participativo y lleno de energía.
Seguimos creando espacios para fomentar el liderazgo femenino, la igualdad de género, el respeto a la diversidad y el desarrollo profesional a través de la formación, la conversación y el networking de calidad.

